jueves, 13 de mayo de 2010

¡YO QUIERO SER...!


Yo quiero ser una mujer, consciente del privilegio y milagro de la vida … de sentir que tengo, todo el derecho a VIVIR y disfrutar lo que ella me ofrece…

Yo quiero ser alguien, para agradecer y retribuir, todas les bendiciones que Dios me ha dado…

Yo quiero ser FELIZ siendo yo misma, sin máscaras, sin sentimientos de culpa, conforme a mi vocación, a mi misión y a mis sueños…

Yo quiero tener el coraje de ser y sentirme libre, para elegir mis caminos, vencer mis miedos y temores, y asumir las consecuencias de mis actos…

Yo quiero tener alegría para reír, para hacer y recorrer mi camino a la felicidad, para sentir la energía de VIVIR plena e intensamente…

Yo quiero sentir, ser una mujer COMPLETA, amarme, reconocer que soy única, irrepetible e irreemplazable; que valgo, porque han instalado en mí, una LUZ divina y porque en mi interior hay mucho para DAR…

Yo quiero hacer conciencia, de que nadie puede lastimarme, a menos que yo lo permita; que nadie puede agredirme porque no lo merezco…

Yo quiero ser LUZ para mi SOL, mi familia y mis hijos, porque así, les ayudaré a crecer, sin miedos y con responsabilidad.

Yo quiero dejar de ser y sentirme víctima, para retomar o tomar por primera vez en mi VIDA, la capacidad de autogobernarme, de ser protagonista de mi historia…

Yo quiero AMAR el presente, elegir el futuro y luchar para hacerlo, con el corazón sin renunciarme, ni cansarme jamás…

Yo quiero recordar el pasado, pero no vivir en EL, para aprender a no cometer los mismos errores.

Quiero soñar con un futuro brillante, lleno de estrellas; sin dejar de vivir y disfrutar mi presente, teniendo plena conciencia, que lo único seguro, es el hoy, el aquí y el ahora…Yo quiero perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y liberar la carga, para hacer más liviano mi caminar, hacia una VIDA NUEVA…

Yo quiero, todos los días de mi vida, en esta dimensión, agradecer cada instante de aliento, cada sonrisa, cada lágrima, cada amigo que me ha dado la mano en mi peregrinaje; cada experiencia vivida, que me han hecho SER quien soy, con mis defectos y virtudes.



¡NUNCA TE QUEJES!


Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

(Pablo Neruda)



¿QUE EDAD TENGO?


¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo: Gritar sin miedo lo que pienso...
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido. ..
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuantos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo,
"y otras que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo,
ni lo que la gente dice,

sino lo que mi corazón siente
y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porque decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estas muy viejo, ya no podrás!

Tengo la edad en que las cosas
se miran con mas calma,
pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones, se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego
de una pasión deseada.
Y otras es un remanso de paz,
como el atardecer en la playa.

¿Qué cuantos años tengo?
No necesito con un número marcar,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé
al ver mis ilusiones truncadas...

¡Valen mucho más que eso!

¡Qué importa si cumplo cuarenta ,
cincuenta o mas!

Pues lo que importa:
¡Es la edad que siento!

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo?
¡Eso a quien le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo
y hacer lo que quiero y siento.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¡GOTITAS DE REFLEXION!

AYÚDAME A MIRAR

Eduardo Galeano, escritor uruguayo, nos cuenta la historia de aquel niño que ardía en deseos de conocer el mar.
Un día, su padre quiso complacerlo y emprendieron un largo viaje, atravesaron valles y montañas y, por fin, detrás de unos penosos médanos de arena, el mar los esperaba.
Cuando éste estalló ante sus ojos, en su infinita luminosidad azul, el niño se aferró desconcertado a la mano de su padre y sólo atinó a decir:
Papá ayúdame a mirar.
Debemos tener cuidado con lo que pedimos porque muchas veces al obtenerlo se excede nuestra capacidad de conservarlo y valorarlo, teniendo que pedir ayuda nuevamente.

GESTIÓN DE SI MISMO...LOS "TENER" Y LOS "SER"

Un modo de determinar cuál es nuestro círculo de preocupación consiste en distinguir los "tener" y los "ser".
El círculo de preocupación está lleno de "tener":
"Me sentiré contento cuando tenga casa propia"."Si tuviera un jefe que no fuera tan dictador"."Si tuviera una esposa más paciente"."Si tuviera un hijo más obediente"."Si ya tuviera mi título".
En cambio, el círculo de influencia está lleno de "ser":
"Puedo ser más paciente, ser sensato, ser cariñoso". El foco está en el carácter.
Siempre que pensemos que el problema está "allí afuera", este pensamiento es el problema, porque le otorgamos el poder de controlarnos. El paradigma del cambio es entonces "de afuera hacia adentro".
Por el contrario, el enfoque proactivo consiste en cambiar de adentro hacia afuera: Ser distinto y, de esta manera, provocar un cambio positivo en lo que está allí afuera: "Puedo ser más ingenioso, más diligente, más creativo, más cooperativo".

(Tomado de: Stephen R. Covey, " Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva".)

¡PARA TI ..QUERIDA AMIGA!

Una mujer estaba sentada en un sofá, tomando té helado con su Madre.. Mientras hablaban de la vida, el matrimonio, de las responsabilidades y de las obligaciones de la edad adulta, la madre hizo sonar los cubos de hielo en su vaso fuertemente y luego miro fijamente a su hija. 'Nunca te olvides de tus hermanas' le advirtió, dando vueltas a las hojas de té en el fondo de su vaso. 'Ellas se volverán cada vez más importantes con el paso del tiempo. No importa cuánto ames a tu esposo, no importa cuánto ames a los hijos que tengas, vas a necesitarlas. Recuerda salir con ellas siempre, hacer cosas con ellas siempre. Recuerda que cuando hablo de tus Hermanas me refiero a TODAS las mujeres ... tus hermanas, tus amigas, tus hijas, y todas las otras mujeres que estén ligadas a ti.. Las vas a necesitar.. Las mujeres siempre las necesitamos.

Ella escuchó a su madre. Mantuvo contacto con sus Hermanas y cada vez tuvo más amigas con el paso de los años. Conforme estos fueron pasando, uno tras otro, ella fue entendiendo, gradualmente, a lo que su Madre se refería.

Conforme el tiempo y la naturaleza presentan sus cambios y sus misterios en la vida de una mujer, tus verdaderas Hermanas siempre permanecen. Después de mis 40 años de vivir en este mundo, esto es lo que he aprendido: El tiempo pasa. La vida ocurre. Las distancias separan. Los hijos crecen. Los trabajos van y vienen. La pasión disminuye. Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer. El corazón se rompe. Los padres mueren. Los colegas olvidan los favores recibidos. Las carreras o profesiones llegan a su fin. PERO......... Tus Hermanas siempre están ahí, no importa cuánto tiempo y cuantas millas haya entre ustedes. Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar a ella cuando la necesitas.

Cuando tienes que caminar por un valle solitario y tengas que hacerlo por ti misma, las mujeres de tu vida, estarán alrededor del valle, alentándote, orando por ti, empujándote, interviniendo por ti, y esperándote con los brazos abiertos al final del camino.
Algunas veces, incluso romperán las reglas y caminarán a tu lado ... O vendrán y te llevaran cargada. Amigas, hijas, abuelas, madres, hermanas, suegras, nueras, cuñadas nietas, tías, primas, sobrinas: son una bendición en la vida! Cada día, seguimos necesitándolas.

Querido DIOS:
La dama que lee esto es Hermosa,
con estilo y Fuerte, y la quiero.
Ayúdala a vivir su vida al máximo...
Por favor, promuévela y haz que ella
sobresalga encima de sus expectativas.
Ayúdala para que dé su brillo en los sitios
más oscuros donde es imposible gustar.
Protéjela en cualquier momento,
levántala encima de todo cuando ella lo necesite más,
y avísale cuando ella camina contigo.
Ella siempre será salva (segura).
¡¡¡¡ Te quiero amiga!!!! ¡¡¡¡

viernes, 18 de septiembre de 2009

¡CUANTO TIENE DE CIERTO.......EL EXTRAÑO!










Unos cuantos años después de que yo nací, mi padre conoció a un extraño en nuestra pequeña población en Puerto Rico. Desde el principio mi padre quedó fascinado con este recién llegado encantador personaje, y enseguida le invitó a que viviera con nuestra familia. El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.
Mientras yo crecía nunca pregunté su lugar en mi familia, en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial.
Mis padres eran instructores complementarios: mi mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas al extremo con aventuras, misterios y comedias. Si yo quería saber cualquier cosa de política, historia o ciencia, siempre sabía las contestaciones sobre el pasado. ¡Conocía del presente y hasta podía predecir el futuro! Llevó a mi familia al primer juego de de las ligas mayores de béisbol. Me hacia reír, y me hacia llorar. El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba. A veces mi mamá se levantaba temprano y callada mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que el extraño tenía que decir, pero ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad. Ahora me pregunto si ella habría rezado alguna vez para que el extraño se fuera de nuestra casa. Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado a honrarlas. Las blasfemias, por ejemplo, no fueron permitidas en nuestra casa ni en la de nuestros amigos o de cualesquiera visitantes. Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo lograba pronunciar las palabras ésas que quemaban mis oídos e hicieron que mi papá se retorciera y mi madre se ruborizara. Mi papá nunca nos dio permiso para usar alcohol de manera liberal, pero el extraño nos animó a intentarlo sobre una base regular. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas. Hablaba libremente (demasiado) sobre sexo y sus comentarios eran a veces evidentes, a veces sugestivos, y generalmente vergonzosos. Mil y una veces nos hizo ver que matar es algo natural y hasta correcto, si está inspirado en una buena causa. Ahora sé que mis conceptos sobre las relaciones humanas fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente le hizo caso a los valores de mis padres y NUNCA le pidieron que se fuera. Más de cincuenta años han pasado desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho y ya no es20casi tan fascinante como era al principio. No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y para verlo dibujar sus cuadros. ¿Su nombre? ¡Nosotros lo llamamos televisor!

Nota: Se requiere que este artículo sea leído en cada hogar . ¡Ahora el Extraño tiene una esposa que le llaman Computadora y un hijo que le llaman Celular!

lunes, 20 de julio de 2009

¡TE PRESTARE POR UN TIEMPO A TUS PADRES!

Te prestaré por un tiempo unos padres,
para que los ames mientras vivan.
Podrán ser 10, 20, 30 años
o más hasta que los llame.

Te pregunto:
¿Podrás cuidarlos?

Quiero que aprendas a vivir con ellos,
les he buscado unos hijos y te he elegido a tí.

No te ofrezco que se quedarán contigo
para siempre, sólo te los presto.

Ellos te darán ternura y
te darán alegría por tenerte.

El día que los llame no llorarás,
ni me odiarás porque los regresé a Mí.

Su ausencia corporal quedará
compensada por el amor
y por los muchos y agradables recuerdos.

Ten presente que si algo te entristece,
que si el golpe y el dolor te hiere algún día,
tu pena es mía, y así con todo eso,
tu luto será más llevadero y
habrán de decir con agradecida humildad:

¡Hágase, Señor tu voluntad!